¿Qué queremos decir con «no me gusta la danza porque no la entiendo»? Bajo mi humilde opinión en esa frase hay dos conceptos que no deberían ir unidos. «No me gusta la danza» o «no me gusta ver danza» tiene que ver con la sensibilidad de cada uno. Y me explico, hay quien adora el chocolate y hay quien lo repudia. Y en ambos bandos hay personas que no saben de dónde procede el chocolate que comen o cuál es su forma de elaborarlo. «No entiendo la Danza» sin embargo, se acerca más a un concepto racional y analítico de ver las cosas, alejado a mi parecer de la sensibilidad personal (no necesariamente artística).
Y bajo esta percepción personal de la diferencia de conceptos, nace «Ver Danza, pensar Danza«
En el local social de Postigo Abierto hay un proyector que lleva 10 años colgado en el techo con su correspondiente pantalla, esperando a que alguien o algo le diera utilidad.
El algo era claro en su origen: la capital del norte que menos danza ofrece en su cartelera necesita proyecciones de danza que completen esa carencia, al menos para que los y las niñas de la escuela y sus padres y madres vean espectáculos más allá de los festivales de navidad o fin de curso cuya misión y objetivo es muy concreta y puntual.

Faltaba el alguien porque, he de confesar que a veces necesito priorizar proyectos y frenar mis impulsos, sobre todo si no siento un poco de colchón a mi alrededor por si me caigo 😉 Y ese alguien llegó cuando tenía que llegar (como otras muchas cosas en mi vida) y se llama Esteban Aranda que ya en su hogar al otro lado del Atlántico manejaba el mismo proyecto esperando (como yo) a que se alinearan los astros favorablemente.
«Ver danza, Pensar Danza» es una especie de «danza-club» (como un club de lectura o un cine forum) donde alguien que le guste ver danza pueda hacerlo (ya que el espectáculo en vivo no es posible) y alguien que quiera entender la danza también, no porque nos reunamos personas sabias sino porque generamos un espacio de conversación alrededor de un bizcocho y un café (o una infusión) donde las ideas (o como se dice ahora el brainstorming) le da forma a eso que «no sabes que sabes».
Haremos aproximadamente una sesión al mes en la que lo de menos es lo que se va a ver y lo importante es esa reunión de personas con curiosidad que, estoy convencida, generarán un movimiento interesante alrededor de la danza. Y a su vez, ese movimiento generará público interesado en ir a los teatros asturianos y reclamará que en Asturias haya más.
Claro que cuando esto ocurra, nadie nos lo achacará a nosotros, que no somos más que una asociación a la que no le gusta compartir sus proyectos (leer con ironía y sarcasmo)

